Hace tres años Sergio decidió tomarse el deporte en serio. No para participar por participar — para acercarse, por cuenta propia, a un nivel de exigencia semiprofesional.
No siempre hay tiempo. No siempre el cuerpo responde. Sergio ha lidiado con lesiones, con el trabajo comiéndose el día, con la falta de ganas. La diferencia no fue eliminar esos obstáculos — fue dejar de usarlos de pretexto.
Ahora entrena para el Ironman 70.3 de Cozumel, buscando su mejor marca personal. Después sigue la lista: carrera, ciclismo, natación, pesas, HYROX.
Para él, ser tu propio límite no es una frase. Es una responsabilidad — él decide hasta dónde exige a su cuerpo, a su mente, a sí mismo.
Cuando llega el momento de parar, la respuesta es la misma: